Un comité sobre competencia estratégica entre Estados Unidos y el Partido Comunista Chino publicó un reporte que identifica al menos 11 instalaciones espaciales vinculadas a Beijing en la región. El documento sostiene que estas tendrían un carácter de “doble uso”, es decir, civil y militar, lo que reaviva la tensión diplomática.
En el caso chileno, el informe menciona proyectos vinculados a observatorios astronómicos y centros de procesamiento de datos en el norte del país, señalando que podrían contribuir a capacidades de seguimiento satelital y recopilación de inteligencia.
La publicación se suma al debate ya instalado por el cable submarino y refuerza la competencia geopolítica entre Washington y Beijing en América Latina. Chile vuelve a aparecer como un punto estratégico en una disputa que combina tecnología, espacio y seguridad internacional.