El Gobierno prepara la presentación al Congreso del denominado Plan de Reconstrucción Nacional, también conocido como Ley Miscelánea, un paquete de medidas económicas que busca impulsar la reactivación y que, según ha señalado el Ejecutivo, ingresará durante los próximos días. La iniciativa contempla distintos ejes orientados a fomentar el crecimiento, el empleo y la inversión.
Uno de los puntos que más debate ha generado es la rebaja gradual del impuesto corporativo, que pasaría de 27 a 23% para medianas y grandes empresas. Desde el oficialismo sostienen que la medida busca mejorar la competitividad tributaria y estimular la actividad económica, mientras que desde la oposición advierten por un eventual impacto negativo en la recaudación fiscal.
Otro de los focos del plan está puesto en el sector inmobiliario y la construcción. En ese marco, el Ejecutivo plantea eliminar durante 12 meses el IVA a la venta de viviendas nuevas, con el objetivo de reducir el stock de propiedades sin vender y reactivar una industria que ha mostrado señales de desaceleración en los últimos años.
La propuesta también considera medidas para agilizar la tramitación de permisos y reducir la burocracia en proyectos de inversión. Aunque todavía no se conocen todos los detalles, la idea es facilitar el desarrollo de grandes iniciativas privadas, entregando mayores certezas regulatorias y destrabando procesos que hoy son considerados lentos o complejos.
En materia laboral, el plan incluiría además un subsidio a la contratación formal, que cubriría cerca del 10% de la remuneración de trabajadores en riesgo de informalidad, especialmente quienes perciben ingresos cercanos al sueldo mínimo. Así, el Ejecutivo apuesta por una estrategia amplia de reactivación, aunque no exenta de cuestionamientos por la diversidad de medidas agrupadas en un solo proyecto.