Chile se ubicó entre los países mejor evaluados de América Latina en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, con 63 puntos, manteniéndose dentro del grupo con menor percepción de corrupción en la región. El resultado lo posiciona como uno de los Estados con instituciones más sólidas, aunque sin avances significativos respecto de mediciones anteriores.
En el contexto latinoamericano, Chile aparece por detrás de Uruguay (73) y por sobre Costa Rica (56), mientras que la región en su conjunto muestra un deterioro sostenido desde 2012. Transparencia Internacional advierte que, pese a los mejores puntajes, incluso los países mejor evaluados no están exentos del impacto del crimen organizado y la violencia asociada a la corrupción.
A nivel global, el informe vuelve a situar a Venezuela, Nicaragua y Haití entre los países con peores resultados, reflejando instituciones cooptadas, represión y corrupción estructural. En contraste, naciones como Canadá y Barbados lideran el continente americano, aunque con estancamientos que también generan preocupación.
El análisis del organismo concluye que la corrupción impacta directamente en la vida cotidiana de las personas, debilitando servicios públicos, derechos sociales y seguridad. Además, facilita la expansión del crimen organizado transnacional, aumenta la violencia y erosiona la democracia, afectando con mayor fuerza a los sectores más vulnerables.