Tras las recientes pérdidas en el Fondo E por apuestas en derivados, el sistema previsional chileno alista un cambio clave: desde el 1 de abril de 2027, los cinco multifondos serán reemplazados por diez fondos generacionales asignados de forma automática según la edad, eliminando la opción de cambio voluntario.
Ante la inquietud sobre el manejo de los recursos, la diputada Ximena Ossandón (RN), integrante de la comisión de Trabajo, sugirió aguardar el pronunciamiento de la Superintendencia de Pensiones para esclarecer si las AFP actuaron bajo la norma, recordando que si bien toda inversión implica ganancias y pérdidas, se debe constatar si los dineros se destinaron a instrumentos autorizados.
El nuevo esquema iniciará con instrumentos de mayor riesgo en la juventud del cotizante y transitará gradualmente hacia activos más conservadores al acercarse la vejez. Aunque los fondos seguirán siendo de propiedad individual, el diseño contempla exigencias a las administradoras ante desvíos de rentabilidad injustificados.
La transición preocupa especialmente a quienes están a punto de jubilarse y ya vieron mermados sus ahorros en el fondo más conservador. Especialistas han sugerido incluso postergar el retiro para mitigar el impacto, mientras se evalúa la capacidad del futuro modelo para blindar el tramo final de las cotizaciones.